Punto por Punto – La Triste Historia en el Cabildo de Zapotlán
Vaya forma de perder el tiempo y que te paguen un dineral por ello… eso es precisamente lo que están haciendo los regidores del Cabildo de Zapotlán el Grande, que nada aportan al desarrollo del municipio y por el contrario, se llevan horas en discusiones sin sentido, que solamente buscan figurar políticamente o atender negocios personales, sin resolver las prioridades de la ciudad.
No dejan de ser políticos de pueblo, presumen experiencia legislativa o judicial, se pavonean por una actividad empresarial o educativa, pero lo cierto es que su nivel cultural y de debate es sumamente pobre y ello, sin duda alguna, en nada beneficia a nuestro municipio.
Más de tres horas no fueron suficientes para atender temas prioritarios para Zapotlán, pues ninguno, absolutamente ningún regidor ni de Movimiento Ciudadano, ni del Partido Verde, ni de Futuro y Hagamos, y tampoco los de Morena y el PT, están mostrando altura e interés para beneficiar a la tierra que los vio nacer.
Y es que no es un desempeño exclusivo de la reciente administración, pues en gobiernos anteriores, hemos visto a regidores que se insultan, que han querido llegar hasta los golpes o a un ex alcalde haciendo ademanes fálicos cuando le aprobaron una iniciativa.
Hoy las cosas no han cambiado a pesar de la diversidad de partidos que integran el cabildo guzmanense; pues hasta la segunda sesión ordinaria, los regidores solamente han puesto en evidencia sus rencores por haber perdido una elección, otros, la instrucción de defender las iniciativas de la presidencia a capa y espada, y los peores, solamente buscan figurar con discursos actuales como la equidad de género y la violencia contra las mujeres.
Desafortunadamente, ninguno de ellos está haciendo propuestas referentes a la grave problemática de inseguridad que padece nuestro municipio; al crecimiento desmesurado de indigentes en la zona centro y las constantes muertes de estas personas en situación de calle.
Tampoco han tenido el ingenio de proponer soluciones a la problemática de la zona urbana, que en los últimos años ha sido consumida por un inmenso parque vehicular al que se le suman desfiles y peregrinaciones bajo cualquier argumento.
En esta administración, podemos ver a un Higinio del Toro y un Oscar Murguía resentidos por no haber resultado triunfadores, y no se les ven ganas de hacer un debate de altura; pues tienen, sin duda alguna, rencores actuales y del pasado que están anteponiendo a su función como representantes populares.
También están los que no tienen ni idea de cual es su función, pues piensan que ser oposición es estar en contra de todas las propuestas y olvidan que un buen número de personas los eligió como sus representantes.
Habrá que decirles que la obligación de un regidor es ejercer las facultades de deliberación y decisión con integridad, congruencia, tratando con responsabilidad y honradez los recursos públicos, potenciando el bienestar ciudadano en la dictaminación y gestión, formulando propuestas de progreso. Ojalá que lo entiendan.