Inestabilidad en el Gobierno de Zapotlán
Las cuotas y los cuates, los abusos de poder y la insistencia del expresidente municipal por seguir metiendo las manos en la administración pública de Zapotlán, están creando serios problemas y divisiones en el Gobierno Municipal que, en consecuencia, poco a poco están perjudicando a la ciudadanía, pero el asunto puede escalar a un serio problema de ingobernabilidad.
Como ya lo hemos mencionado en ocasiones anterior, al interior del Cabildo Municipal hay serias divisiones, primero, porque algunos regidores están sumamente lastimados tras haber perdido la elección, y su participación en la sala de regidores es más visceral que cerebral, luego, está la intromisión constante del ex presidente municipal, Alejandro Barragán, quien sigue operando desde la oficina de la presidencia para cristalizar los proyectos pendientes de su administración, aunque algunos de ellos no sean viables… pero vamos por partes.
En primer término, los regidores de oposición parecen estar empeñados en que las cosas no funcionen en el Gobierno Municipal, es decir, están poniendo trabas a todas las propuestas y proyectos sin importar que sean de beneficio para la sociedad, se están oponiendo a todo para que la administración de Magali casillas fracase, sin importarles que al mismo tiempo bloquean los avances para el municipio.
En segundo lugar está la reiterada presencia del ex presidente municipal Alejandro Barragán, que no ha querido soltar el mando pues están en riesgo varios negocios iniciados durante su gestión, pero ello, confunde a empleados y ciudadanía que al igual que el propio ex alcalde, no acaban de entender que su mandato terminó hace ya tres meses.
Esa situación confunde a propios y extraños, pues no acaban de entender quién manda en el Gobierno de Zapotlán, y precisamente en ese momento de incertidumbre, a la presidenta municipal le pega Dengue e Influenza, enfermedades que la hacen retirarse de forma temporal de su cargo.
Por eso habrá que exigir a los buitres de la política que dejen trabajar a la alcaldesa, que la respalden y aprendan a hacer equipo, que entiendan que ya no están trabajando para un partido político y que sus salarios salen de los impuestos que paga la ciudadanía… que son, para más claro, representantes de los habitantes de Zapotlán y no de un partido, un grupo o un político mediocre.
Ya va siendo hora de que Ciudad Guzmán alcance el desarrollo de otras ciudades, que se retome la idea de crecimiento para una ciudad media y se deje ese planteamiento de que basta pan y circo para que la sociedad esté contenta. Y si no pueden, o sus intereses no se los permiten, mejor, de una vez por todas, que dejen sus cargos a quienes en verdad tienen deseos de servir, y no de servirse.